La industria editorial ha cambiado de la siguiente forma en los últimos años: producción de libros digitales y comercialización “puertas por puerta”, para dar paso al marketing editorial.
Lo anterior lo describe Arturo Ahmed Romero, director del Centro de Innovación y Formación Profesional de la Industria Editorial, Editamos.
El centro Editamos, presentado a finales de noviembre pasado en el marco de la 30ª Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, trabajará en tres ejes: estadística, capacitación e innovación.
Se trata de un organismo especializado en formación de recursos humanos, agrega el especialista. También es un apoyo para la innovación de la industria en todos los procesos productivos de la cadena de valor del libro y las publicaciones periódicas.
A 37 años de la creación de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem), “necesitábamos un nuevo organismo de capacitación y documentación. Nos estamos actualizando a estos tiempos”, dice en entrevista.
Capacitación constante, la clave
La Caniem fue pionera en América Latina, recuerda Ahmed Romero. “Todavía nos invitan en varios países para compartir la experiencia” de cómo lograron agruparse en un organismo privado, comenta.
La respuesta, dice, es la capacitación constante. Sin embargo, en los últimos años se han dado cuenta que hay que reformular la preparación.
También es necesario profesionalizar aquellas actividades de la industria editorial que llevan años ejerciéndose, pero que de manera formal y específica no se enseñan en las universidades, como la corrección de estilo.
La Caniem recién firmó un convenio con la Asociación Mexicana de Profesionales de la Edición (PEAC) para impartir un Diplomado en Corrección de Estilo, dirigido a egresados de licenciatura.
Además, adelanta, pronto la Cámara suscribirá un acuerdo con la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) de la UNAM para organizar un curso en edición de libros para niños y otro más para libros de texto y escolares.
Arturo Ahmed dice que son los jóvenes quienes tienen más interés de capacitarse, “o quienes están en etapas iniciales en las organizaciones”.
Van por los interesados en la edición
El objetivo del Centro de Innovación y Formación Profesional de la Industria Editorial es “crear nueva empresa para darle soporte académico al trabajo que ha hecho la Cámara en estos 37 años”, apunta.
El área de estadística proporcionará reportes de la actividad editorial, así como investigaciones de mercado. Se encargará también de sistematizar “los archivos históricos de la Cámara para crear una biblioteca especializada”.
En la parte académica se gestionarán cursos de capacitación y formación. Las asignaturas de esta área serán dirigidas a quienes ya estén en el negocio de los libros y publicaciones.
El tercer eje del centro atenderá la innovación y busca atraer a personas interesadas en la actividad editorial “que no estén dentro del sector y que quieran saber sobre esta industria".
* Con información de Blanca Juárez / eleconomista.com.mx