Las librerías han sido un eslabón en permanente crisis, vulneradas por la piratería, el régimen fiscal y otros factores que se han profundizado conforme la pandemia por la Covid-19 se ha extendido por ya casi un año en nuestro país. Esto ha dejado a cientos y cientos de libreros en una situación complicada, por lo que piden al público en general que compren libros en línea de sitios de librerías mexicanas, con el fin de apoyar a todas las familias cuyo único sustento son las ventas de libros.
Asimismo, cabe recordar que las librerías son el único comercio al menudeo que se dedica a la venta de artículos que no tienen IVA y que están en un régimen de exención, lo que significa que los libreros venden libros sin este impuesto, pero todo lo que sus librerías consumen sí tiene IVA, por ejemplo, luz, renta, transporte, internet y otros servicios. A diferencia de los comercios que están en tasa cero, que pueden pedir una compensación al final del ejercicio fiscal, las librerías no cuentan con este “beneficio”, lo que reduce sus márgenes de operación.
Sobre éste y otros temas, Jorge Iván Garduño, coordinador de Comunicación de la CANIEM, platicó con Georgina Abud, presidenta de la Asociación de Libreros de México (ALMAC), para conocer la importancia del trabajo que realiza este organismo, así como lo que ha logrado y cómo las librerías pequeñas, medianas y grandes, así como el resto de la cadena de valor del libro, se ven beneficiadas con ello.
Jorge Iván Garduño (JIG): Gracias, Georgina, te doy la más cordial bienvenida. Quiero comenzar con el entendido de la importancia que tienen los libreros para el ecosistema del libro, y tú, como quien preside la Asociación de Libreros de México, eres una pieza fundamental para todos ellos que se representan en la ALMAC. ¿Cuál es la situación que vive al día de hoy el sector librero de nuestro país?
Georgina Abud (GA): Muchas gracias, Jorge Iván, primeramente, te agradezco muchísimo este espacio, y te agradezco que sigamos en este tema de recordarles a los ciudadanos, a los lectores, a las autoridades, que aquí estamos. Respecto a lo que preguntas, nosotros como libreros nos encontrábamos ya en una situación complicada antes de la pandemia; el tema fiscal ha sido de verdad muy muy complicado, porque estamos en un régimen fiscal, como lo he comentado en muchas ocasiones, de absoluta desventaja. Somos el único comercio en México que vende sin IVA y que tiene que pagar IVA, el único; farmacéuticas, carnicerías, alimentos, nadie, absolutamente nadie está en una situación como la de nosotros, entonces es muy complicado. Ya estábamos en una situación complicada, porque, además, es una actividad maravillosa, increíble, pero el margen de utilidad está acotado por el régimen fiscal, entonces ya estábamos en una situación muy complicada, y de pronto nos llega casi el tiro de gracia. Nos llega la pandemia, que entendemos por supuesto que es una situación mundial, entendemos perfecto que tenemos que cerrar filas, y así lo hemos hecho, hemos acatado todas las recomendaciones gubernamentales porque estamos preocupados; primero es la salud, el bienestar de los mexicanos. Estamos de acuerdo, nos sumamos, pero once meses con librerías cerradas y, como tú decías, somos el último eslabón de la cadena del libro, es decir, está desde el autor, editorial, imprenta, estamos las librerías, que somos justo el punto de encuentro entre los lectores y toda la cadena del libro, entonces somos un eslabón importantísimo, indispensable, somos los que permitimos la bibliodiversidad, somos los que abrimos nuestras puertas para ofrecer (o abríamos nuestras puertas para ofrecer) actividades recreativas interesantes y culturales, completamente gratis. Entonces éramos un espacio muy importante para la comunidad. La situación en la que estamos es muy preocupante, muchas librerías no van a volver a abrir, tanto de las pequeñas, como de las medianas, como sucursales de las grandes cadenas. Esta pandemia nos ha afectado a todos, aquí no es un tema de que “bueno, es que los grandes se salvan, y los medianos y los chiquitos no”, todos estamos preocupados porque justo las grandes cadenas tienen gastos operativos, el mayor gasto de una librería grande, de una cadena, se va en nómina, y no ha habido despidos masivos, entonces las grandes siguen pagando impuestos, siguen pagando nómina con sus puertas cerradas; entonces la situación nos ha afectado a todos, igualito, y sí acaba siendo como un signo de interrogación, ¿cuántas van a abrir? Cuando acabe todo esto, ¿quién va a sobrevivir? ¿Cómo afecta esto a los lectores? Porque comprar en línea es muy cómodo, es maravilloso, pero no es como llegar a un lugar físico en donde ves toda la oferta bibliográfica, justamente eso es fomentar la bibliodiversidad, que el lector llegue y vea, y de la vista nace el amor, entonces agarra los libros, hojea, toma sus decisiones, escucha al librero, platica, le dan sugerencias, va a talleres, va a presentaciones de libros, eso no te lo da una venta en línea.
JIG: ¿Cuál es la importancia de la tasa cero para los libreros?
GA: Para nosotros puede significar, para muchas [librerías], la diferencia entre vivir y morir, es decir, a quien no le interesa la tasa cero es que de alguna manera no está pagando impuestos, pero si tú pagas impuestos, eres un negocio formal, vendes un artículo sin IVA y pagas IVA sobre renta, luz, transporte, sobre servicios, ese IVA se va directito a gastos, muy diferente a si vendes licor, ferreterías, todas éstas cobran IVA. Entonces al final del ejercicio compensan lo que pagaron con lo que cobraron, entonces la luz, la renta, pues el IVA se compensa con lo que ellos pagaron de IVA porque nada más son los intermediarios entre el consumidor y el gobierno, entonces pasa en medio el IVA, lo compensan y pagan la diferencia, o cobran la diferencia. Nosotros los libreros no, el 16 % de renta y de todos los servicios por los que pagamos IVA se va a gasto, entonces a una librería le cuesta 16 % más mantenerla que a cualquier otro negocio. No lo puedo creer, porque además cuando exponemos toda esta situación todo el mundo es completamente empático y “sí, claro, qué barbaridad, cómo llegamos a esta situación”, pero no pasa nada. No puedo creer que sigamos en esta situación, llevamos años pidiéndolo, y ahorita, con esta crisis en la que vamos a estar todos después de la pandemia, que repito, entendemos que no somos los únicos afectados por la pandemia, de ninguna manera nos sentimos especiales porque estamos en una situación más complicada que otros, pero sí es inadmisible que además de todo, estemos en un régimen fiscal tan absurdo.
JIG: ¿Cómo está la situación con las autoridades? ¿Qué dicen al respecto? ¿Qué avances ha habido y qué falta?
GA: En 2019 se estuvo muy cerca de lograrlo, la Cámara de Diputados la verdad es que defendió muchísimo la postura, sin embargo, no se autorizó, pero sí se prometió que en 2020 se iba a revisar. Nosotros sí creímos que se iba a revisar y que lo íbamos a lograr, porque es muy fácil ver que lo necesitamos. Somos el único país que está en una situación así. Todo mundo tiene apoyos, las librerías en otros países del mundo tienen apoyos fiscales, nosotros no sólo no tenemos apoyo fiscal, tenemos lo opuesto, una carga fiscal adicional. Estábamos seguros de que lo íbamos a lograr este año, pero entonces viene la pandemia, vienen otras prioridades para el gobierno y quedamos completamente en el olvido, tan quedamos en el olvido que en la Ciudad de México autorizaron abrir a papelerías y a negocios que den artículos para los restaurantes; todos son negocios y comercios muy respetables, yo no quiero subestimar ni mucho menos sentir que nosotros somos superiores, no es el caso, de ninguna manera, pero nuevamente, no sólo no tenemos una posición de un reconocimiento especial sino que vamos siempre al final, siempre, no es posible que ahorita sigamos cerrados, sin poder abrir, y no solamente son las librerías, repito, nosotros somos el último eslabón de la cadena del libro, entonces las editoriales no están teniendo este lugar donde se comercializa su material por lo que se está afectando a toda la cadena y de una forma muy muy grave.
JIG: ¿En qué situación se encuentran los libreros al inicio de este 2021?
GA: La caída de las ventas comparado con 2019 fue de entre 50 y 80 %, algunos un poco más, algunos un poco menos, que es una barbaridad en términos económicos, repito, los gastos siguen intactos, con el 50 o el 80 % menos de venta. Es una situación muy complicada, pero además ya traemos arrastrando esta situación tan compleja [la del IVA], entonces recuperarnos va a ser una labor titánica, claro que lo vamos a lograr, porque tenemos que lograrlo, pero va a ser una situación compleja recuperar la terrible situación que vivimos el año pasado.
JIG: ¿Qué acciones han realizado para mitigar la caída y atraer al público lector?
GA: Hemos fortalecido la venta en línea, es una gran opción, además estamos conscientes que llegó para quedarse, o sea, la fuerza que ha tomado la venta en línea está bien, pero también queremos que el comprador pueda ir a una librería. Hemos fortalecido la venta en línea y hemos tenido cada quien diferentes estrategias como: pides por teléfono, pasas a recoger el libro a la puerta o haces un apartado en línea y lo recoges, es decir, sí hemos tratado, cada quien, en sus diferentes marcas o establecimientos, de ofrecer este servicio. No nada más es que las librerías no vendan, es que el libro es indispensable en estos momentos en los que emocionalmente fue todo tan complicado, o está siendo, por lo que tú estarás completamente de acuerdo conmigo en que el libro juega un papel importantísimo en la salud mental y emocional de los confinados. No nada más es cuidar a las librerías para que subsistan, no es un tema de librerías, es un tema de todo lo que implica la cadena del libro que termina en el lector, quien es el más importante, ni siquiera somos los negocios, el lector es el más importante en esta ecuación y es al que tenemos que cuidar y es al que estamos descuidando.
JIG: De campañas e iniciativas que se han implementado, ¿se han acercado con otros organismos para impulsar propuestas, políticas públicas o campañas para tener mayor fuerza?
GA: Desde el inicio de la pandemia hemos tenido reuniones con la CANIEM periódicamente, tenemos una muy buena comunicación con ustedes, asimismo con editoriales, con impresores, con quien vende papel, es decir, con todos los que han sido fuertemente afectados con esta situación y que tiene que ver con la cadena del libro, y vamos justo a ver para llegar a medidas y acuerdos puntuales porque, repito, los afectados somos muchos eslabones, muchos negocios, muchos gremios.
JIG: Hay algo que considero que debemos dejar en claro y que tiene que ver con el impulso de políticas públicas, como la llamada tasa cero de la que hemos hablado. Cuando se impulsan este tipo de medidas ya sea en Cámara de Diputados o con la Secretaría de Hacienda directamente, según sea el caso, en el momento en que se llegue a un acuerdo y se acepte dicha medida o tal política pública, el beneficio alcanzado es para todo el sector, y no solamente para los agremiados, socios o adherentes a una organización, gremio o Cámara. Hay que recordar que se trabaja para todo el sector del libro o librero, pertenezcan o no a una organización.
GA: Cien por ciento. Bueno, yo quisiera creer que eso está claro porque a mí me parece completamente evidente, porque si tú equilibras el régimen fiscal de las librerías, y lo pones en una situación justa como el resto de los negocios, pues es en beneficio justamente de todos, y también a la larga termina beneficiada toda la cadena. CANIEM está apoyando tasa cero, los autores, todos los escritores apoyan cien por ciento la tasa cero. ¿Por qué? Porque todos vamos a salir beneficiados, repito, al final del día el más importante, que es el lector, también va a salir beneficiado de todo esto, porque eso nos va a permitir…
 
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